La caja del iPhone 4

¡Y malditas las operadoras que ofrecen millones de puntos que te eximen de tu periodo de compromiso! Aunque siempre hay efectos colaterales positivos, claro.

Así es como me ví obligado a adquirir un iPhone 4. Nunca me creí esas patrañas del antennagate ni de los iPods que explotan pero tenía ganas de comprobar, en primera persona, lo malo que era el iPhone 4.

Y estas son mis conclusiones:

  • El iPhone 4 es más delgadito que el 3GS y pesa un poco menos, lo que es de agradecer para los que lo llevamos en el bolsillo del pantalón. También parece más agradable (ergonómico) al cogerlo con la mano.
  • Aunque el material es ultrarresistente sigue siendo conveniente ponerle un plástico protector a la pantalla y una funda; pero puede compartir bolsillo con unas llaves por ejemplo.
  • La cámara es bastante mejor que la del 3GS. Tiene 5 Mp y un flash led, objetivo angular y sensor retroiluminado. Puedes obtener unas fotos mangíficas en condiciones normales.
  • Tiene una cámara frontal para videoconferencia que solo funciona vía wifi y con otro iPhone. No sé si usaré esto alguna vez pero no me digan que no es cool.
  • La batería dura más. Con el 3GS y un uso normal tenía que recargarla todos los días. La del 4 me dura casi 2 días.
  • La pantalla (denominada “retina”) es de una nitidez y resolución extraordinarias. Se ve bastante bien a la luz del día, cosa que no pasaba con el 3GS.
  • Es tremendamente rápido; no en vano utiliza el mismo procesador que el iPad.
  • No he notado en absoluto el famoso antennagate, la pérdida de señal 3G. Supongo que es un problema que fue magnificado por la competencia.
  • Me han dicho mis interlocutores que se escucha mejor al otro lado del teléfono. El iPhone 4 tiene doble micrófono para el FaceTime y para reducir ruido ambiental.
  • Y lo mejor: vídeo HD, a 720p con un fantástico programa de edición incluido.

¿Qué más se le puede pedir a un smartphone? Teniendo en cuenta la cantidad de apps disponibles (con y sin jailbreak), que todavía no he visto en ninguna otra marca la fabulosa sensibilidad de la pantalla táctil ni lo intuitivo de su interfaz, me parece que nada.

Bueno, sí. Posibilidad de tarjeta de ampliación de memoria, conexión usb universal, flash en Internet y cosas así. Que yo, por lo menos, todavía no he echado demasiado de menos.

¡Maldito iPhone!