¿Podríamos tener una Blogosfera sin RSS? Formulada de una u otra forma, esa es la pregunta que nos venimos haciendo ya desde hace algún tiempo. Desde blogs de reconocido prestigio como Techcrunch, que lo daba por muerto a mediados de 2009, hasta la más reciente polémica a raiz del cierre de Bloglines. La manía de matar a las herramientas la implantó el ínclito Hernán Casciari en el EBE08, que veremos cómo se defiende del sexto grado al que se someterá en el Interqué
.
Ahora mismo, veo bastante improbable, por no decir imposible una Blogosfera sin RSS. Guillermo Carvajal lo explicaba perfectamente en RSS, esa criatura mutante: “el RSS no morirá, estoy seguro, seguirá mutando como lo ha hecho hasta ahora“.
Lo cierto es que, por mucho que Twitter y el microblogging nos haya hecho cambiar los hábitos, un timeline con un cierto número de seguidos se hace inviable. Entonces, tienes que hacer uso de las listas y es cuando aplicaciones como Flipboard se convierten en una delicia. Es decir, va a ser necesaria una herramienta de agregación de contenidos siempre y cuando manejemos una volumen de información considerable.
Por otra parte, no quería acabar sin mentar una interesante iniciativa que me inspiró este post. Se trata de Seis de cada diez, un blog recientemente creado por Andrés Milleiro que inicialmente se lanzó sin RSS, promocionándose exclusivamente vía Twitter. Cuando su autor me invitó a visitarlo lo primero que se me vino a la cabeza es si podríamos eliminar los feeds de toda la Blogosfera y depender solamente de Twitter. También recordé uno de mis posts de cabecera, un poco antiguo ya, pero con su esencia todavía vigente: Web 2.1: del yo-rey al nosotros-red, en el que David de Ugarte define el RSS como la sangre digital de la Red.
Puede sonar exagerado o romántico, pero el RSS es lo que nos permite la oxigenación y la libre circulación de contenidos por la Red. Dejárselo todo a herramientas cerradas y centralizadas como Twitter y Facebook es demasiado peligroso.