Buenas noches, señoras y señores. Por favor, den la bienvenida al poeta laureado del Rock’n'roll. La voz de la promesa de la contracultura de los sesenta. El tipo que metió en la cama al folk con el rock; que se maquilló en los setenta y desapareció dentro de una neblina de abuso de sustancias; que resurgió para encontrar a Jesús; de quien se habló como pasado al final de los ochenta y quien de pronto metió la marcha y publicó alguna de la música más potente de su carrera al acercarse al final de los noventa. Señora y señores, por favor, den la bienvenida al artista de Columbia, Bob Dylan
Y así lo hicimos los que nos encontrábamos bajo el cielo tormentoso de Gasteiz, en el Azkena Rock Festival 2010. Los fans esperando volver a vibrar con su música y su presencia; y los no tanto fijándose en los tópicos: que si la voz ronca, que si no saluda al público, que si las canciones son irreconocibles.
Pero un concierto de Dylan es la puesta en escena de un repertorio magistral cuidadosamente seleccionado. Y soberbiamente apoyado por una banda que interpreta el Rock’n'roll simple y llanamente, con una pureza única.
Me llaman la atención casi todas las crónicas en los medios, posteriores a los conciertos, cuando hablan de lo irreconocible de las canciones. Quien las escribe posiblemente no haya escuchado el disco Hard rain. Si lo hicieran se darían cuenta de que la Shelter from the storm, tiene el mismo punteo eléctrico y ritmo que el directo que vienen haciendo en la Never ending tour. Aquello era 1976 y el sonido de hoy es mucho más contundente pero esencialmente Bob Dylan ya gustaba de reinterpretar los temas.
Y más próximo a nuestros días, tenemos un poderoso Love and theft, disco de 2001, en el que Honest with me suena muy muy parecida a como se hizo ayer en Gasteiz.
A Bob Dylan se le veía feliz ayer, moviéndose como nunca, tanto a los teclados como a la guitarra. Y los solos de armónica sonaron como música celestial, junto a un Charlie Sexton que parece liderar una banda ya de por sí inigualable.
Solo una pequeña pega: un set list demasiado corto y un único bis, el consabido Like a rolling stone, que cada vez odio más porque significa el final de un concierto de Dylan.
La banda:
Tony Garnier (bajista)
George Recile (batería)
Stu Kimball (guitarra rítmica)
Charlie Sexton (guitarra solista)
Donnie Herron (mandolina, pedal steal).
Set list:
1. Rainy Day Women # 12 & 35 (Blonde on blonde)
2. Don’t Think Twice, It’s All Right (The Freewheelin’ Bob Dylan)
3. Stuck Inside Of Mobile With The Memphis Blues Again (Blonde on blonde)
4. Just Like A Woman (Blonde on blonde)
5. Honest With Me (Love and theft)
6. Simple Twist Of Fate (Blood on the tracks)
7. High Water (for Charlie Patton) (Love and theft)
8. Blind Willie McTell (The bootleg series vol 1-3)
9. Highway 61 Revisited (Highway 61 revisited)
10. Shelter From The Storm (Blood on the tracks)
11. Thunder On The Mountain (Modern times)
12. Ballad Of A Thin Man (Highway 61 revisited)
13. Like A Rolling Stone (Highway 61 revisited)