¿Facebook está condenado al fracaso?
Según David de Ugarte es una estrategia suicida. Basar el modelo de negocio en datos privados, en lugar de en datos públicos como hace Google. Mark Zuckerberg va a cerrar más aún su “jardín vallado”.
Como en el angustiado conejo de Alicia, facebook tiene que correr cada vez más rápido para seguir en el mismo sitio. Mientras, la cuenta atrás del capital sigue corriendo. El goteo de usuarios que salen a la Internet libre es permanente. Y alrededor el mundo sigue innovando. La fantasía de sustituir la red por una fiesta inmensa, totalitaria y banal no está lejos de implosionar.
Afuera, tenemos efectivamente una Internet libre y, tal vez, como nos descuidemos nos la van a arrebatar.









