El buen salvaje 2.0
Una de las personas que no me pudo enviar a tiempo su artículo para BlogGuest 2, 8 años fue José Luis Perdomo, que como todos ustedes saben es el CEO de Bitacoras.com.
Llegó cuando ya era imposible maquetarlo pero aprovechando que vamos a ir publicando en Blogpocket los artículos del PDF, iniciamos hoy la serie con este texto extra y que, por supuesto, incluiremos en una segunda edición del librito. PDF diseñado por Elena Veguillas que, les recordamos, sigue estando disponble para su descarga gratuita.
El buen salvaje 2.0por José Luis Perdomo
Quizá nos viene de casta, de esa herencia genética de la que tanto se habla estos días con motivo de la celebración del Año de Darwin, aquel loco bajito que se atrevió a afirmar que el hombre estaba emparentado con el mono y no con el barro; y también con el caballo, la caballa y hasta el diablo de Tasmania como en una gran red animal distribuida. Tal vez estemos curados de espanto por sernos tan familiar, o probablemente no hayamos aún aprendido las lecciones más importantes que las historias que encierra la Historia nos regalan pero, cada cierto tiempo desde hace unos años, una suerte de paramnesia recorre las plataformas de blogs, los servicios de microblogging: ¡Los políticos han vuelto! Hay elecciones.
Da igual que seas de Guayaquil, La Paz o Maracay; da igual que seas de Frontera, Avilés o Pozuelo. Si eres un usuario activo de Internet, frecuentas las redes sociales, escribes en blogs o utilizas servicios de microblogging, cuando se acercan las elecciones, invariablemente, vas a tener que sufrir la invasión de una tropa de advenedizos de temporada dispuestos a lucir su mejor sonrisa al tiempo que hacen caja y recuento de voluntades hábilmente sumadas a la causa; y nosotros, buenos salvajes modernos, les abrimos nuestros espacios, les invitamos a nuestros grupos, les citamos, comentamos, enlazamos, y nos prestamos a figurar en la comedia con la esperanza de que no sean ellos los que pasen por la Red sino la Red la que pase por ellos. Pero no hay forma; nuestros invitados conversan con sonrisa perenne mientras piensan en el próximo foro 2.0 que les ayude a recortar esos 0.2 puntos que las separan de sus adversarios según las últimas encuestas a pie de calle, las de toda la vida, las más fiables.
Se repite el escenario, los personajes son los mismos tanto de un lado como del otro, hay optimistas, reservados y escépticos; algunos de nuestros compañeros ejercen con maestría el papel de Príamo. Comienza la función: el modernísimo político fulanito de tal comparece vía Twitter para locura de sus usuarios, el partido de turno crea un grupo en Facebook y el contrario, por no ser menos, abre otro canal en Tuenti para regocijo de los jóvenes que acudirán a las urnas por primera vez; mañana el ex ministro atenderá las preguntas de los internautas en la edición electrónica de un diario nacional que no acostumbra a enlazar. Suenan aplausos. Esta vez sí; esta vez será diferente y tendrán que dar respuestas sobre el Canon y no podrán salir con aquello tan raro de la última vez sobre el tal Pachelbel. “Internet para todos” espeta el político, y el eco resuena durante horas en miles de blogs. “Sanciones para las operadoras” promete otro, e instantáneamente el mensaje es replicado hasta el infinito en Twitter… La evolución de las encuestas justifica la inversión en la Red; los blogs creados para la comedia arden (a los seis grados, obviamente), se duplican, triplican, quintuplican las páginas vistas, en algunos hasta se permiten comentarios en un exceso sin precedentes en aras de la transparencia de la Nueva Era que se avecina. Príamo, hombre enjuto (que no Mojamuto) donde los hubiere, da los últimos sorbos a su copa mientras comenta en privado al futuro ministro “Te lo dije, aquí teníais que estar, es el futuro; por cierto, buena cintura con el P2P“. La función llega a su fin; toca jornada de reflexión y aguardar resultados con la sensación del deber cumplido.
Se desmonta el decorado, se recogen los farolillos, se finiquita a los editores de blogs, a los comentaristas profesionales, a los palmeros digitales. Cada actor vuelve a su productora y cada productor de contenido a sus quehaceres diarios. Los blogs de los políticos acumularán polvo de estrellas en los meses siguientes mientras vagan a la deriva en la vasta Orbitácora; las promesas electorales irán perdiendo peso en los resultados de búsqueda acercándose inexorablemente a esa página 21 que nadie lee; los príamos, aún señalados, medrarán sin pudor. Los diarios digitales que no acostumbran a enlazar narrarán el resto de esta historia: acuerdos privados con las gestoras de derechos, concesiones a las operadoras, criminalización de las descargas, cierre de webs, multas a los usuarios por compartir. A nosotros, buenos salvajes, no nos quedará sino sumar bajas en el batallón de los optimistas y acudir al funeral de algunos nobles escépticos, mientras las redes sociales refuerzan las bases con nuevos optimistas; y esperar, esperar un nuevo Día de la Marmota.
Nota: He obviado ejemplos porque éste no es un artículo sobre personas sino sobre actitudes que, por desgracia, se dan por igual en grupos de distinto signo y país. Habría sido injusto citar a unos sin citar a otros y seguramente desacertado por cuanto muchos otros no habrían sido aludidos. También debo reconocer que existen a mi juicio algunos casos ejemplares (escasos) de acercamiento a los blogs y a la Web Social por parte de políticos; también habría sido injusto citarlos y habría con ello desvirtuado la intención del post.




























Minoic.net es un anillo de blogs impulsado desde enero de 2007 por Guillermo Carvajal, Antonio Cambronero, Manuel Almeida y José Luis Orihuela para experimentar nuevas formas de sinergia entre weblogs más allá de los blogs grupales y de las redes comerciales.