¡Mis Come-blogs no se rinden!
Como saben hace casi dos años que estoy enganchado a los blogs. Mis come-blogs (esos androides fantásticos, mitad humanos, mitad muñecos, que salen a la puesta del sol, en busca de las mejores bitácoras) últimamente cazan weblogs personales. A mi no me importa si mantienen la frescura y no me aburren. Es el caso de sus dos recientes capturas, que ya forman parte de mis visitas diarias:









